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Cenefas para pared

Cómo usar dos colores para pintar las paredes de tu casa, ¡y qué quede bien!

pintar paredes

¿No se te ha ocurrido que podrías pintar las paredes de tu casa de más de un color? Un solo color está muy bien, pero es un poco soso y parece que hayas pintado las paredes de la estancia con un poco de desgana.

En cambio, usando dos colores aportarás un toque muy distinguido a las habitaciones de tu hogar. Te vamos a dar una serie de consejos para pintar las diferentes estancias de tu casa en más de un color. Toma buena nota, porque gracias a estas combinaciones, ¡lograrás que quede de lujo!

Tres paredes de un color y una de otra

A la hora de pintar las paredes en dos colores, por norma general se prefiere pintar una pared de un color y las otras tres de otro. ¿El motivo? Porque en toda habitación hay una pared que es la principal.

Por ejemplo, en el dormitorio sería la del cabecero, mientras que en el salón sería la que hay justo detrás del sofá. Así pues, esas paredes son las que tendrán un color diferente. ¿Cómo acertar con el color?

Nada más fácil: una opción sería utilizar un tono más oscuro que el resto de paredes. Por ejemplo, si has usado un azul claro, que la otra tenga un tono más oscuro, o a la inversa. Otra opción es que tenga un color diferente, pero que pegue bien.

Este puede estar estrechamente relacionado con el color de las otras paredes, o bien ser diferente pero relacionado con el estilo decorativo de la estancia. Veámoslo con un ejemplo, si el color de las tres paredes es azul, quedará bien el mismo tono combinado con otro color, por ejemplo, un azul en un tono verdoso. La otra opción es fijarte en el estilo decorativo.

Pongamos por caso la decoración contemporánea, en la que se emplean los tonos muy claros. Si las paredes son blancas, la pared principal puede ser de color gris, negra o un tipo tierra. Si es rústica, en lugar de un tipo tierra que sea en madera… ¡y así con todo!

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Mitad de un color y mitad de otro

Aquí no estamos hablando que pintes dos pareces de un color y las otras dos de otro. Hablamos de pintar la mitad inferior de un tono y la otra mitad de otro.

¿Crees que esto no va a quedar bien? Quizás es porque no has mirado nunca como la gente combina los colores, porque queda de lujo. Lo único que necesitas saber es combinar bien los colores. Nuestro consejo para no meter la pata es que hagas un degradado en la pared. Que la parte inferior sea más clara y la parte superior de un tono más fuerte.

Si no te gusta así, tendrás que buscar colores que combinen bien entre sí, por ejemplo, un color tipo tierra con un verde, un azul con un gris… Combinaciones que no dañen a la vista. Por supuesto que, este tipo de técnicas, debes recordar que solo sirven para dormitorios y como mucho para salones. En cocinas, baños y demás lugares, es mejor aplicarlo con azulejos.

Ahora bien, te estarás preguntando, ¿y no quedará un poco mal que se vea que hay un punto en el que comienza un color y termina otro? Es verdad, a la vista es algo que queda muy mal. Pero todo en esta vida tiene solución. En este caso, se utilizan las cenefas para pared como marca divisoria.

Para las cocinas y baños se usan las cenefas de cerámica, mientras que para los dormitorios se usan lo que se conoce como cenefas adhesivas. ¿Lo bueno de esto? Que es una forma de introducir un tercer color en la pared, o algunas ilustraciones que aporten un toque diferente y distinguir a la pared.

Revestimiento con color

En lugar de estarte comiendo la cabeza con el tipo de color que deberías elegir para cada lado de la pared, ¿no sería mejor utilizar revestimiento? Los revestimientos son caros, pero le dan mucho carácter a la decoración de una habitación.

Además, ayudan a potenciar el estilo decorativo que estés usando, como por ejemplo la madera en el caso de una decoración rústica o el ladrillo en una contemporánea. En estos casos, hay dos opciones: un revestimiento completo o bien un alicatamiento hasta la mitad. ¿Cuál es la mejor opción?

Depende del tamaño de la estancia y tu presupuesto. En nuestra opinión, un revestimiento hasta la mitad es mejor, porque deja el resto de la pared para introducir otro color. Es más, si el alicatamiento es en color blanco, puede combinar con cualquier otro color.

En cambio, el otro, requiere cubrir toda una pared, y según el tamaño de la estancia, puede parecer que el espacio es más pequeño. Es más, el revestimiento completo es mejor usarlo en una sola pared, como por ejemplo la pared del cabecero.

Papel pintado con pintura

El papel pintado está más de moda que nunca. Es más, queda muy bien con pintura partiendo la pared mitad y mitad, o bien haciendo que el papel pintado cubra la pared principal para que se convierta en el protagonista de la decoración de las paredes.

En el caso de cubrir una mitad de la pared, nuestro consejo es que el papel pintado esté en la parte inferior, simulando que es madera o ladrillo. En cambio, si vas a combinarlo con un revestimiento, escoge un papel pintado unicolor o con una ilustración relajante, con un estilo floral.

¿Qué es para cubrir toda una habitación? En ese caso escoge uno con una ilustración preciosa y que invite a la relajación. Puede ser un árbol al que se le estén cayendo las hojas, un mural o lo que desees… pero que solo cubra esa pared. Especialmente en los cuartos de tus hijos. No caigas en ese mito de papel pintado infantil en todas las paredes de los cuartos de los niños. ¿Sabes por qué? Porque parece que el espacio esté cargado, lo cual resulta muy agobiante para los niños a la hora de dormir o concentrarse en los estudios.

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